ARCHIVO POÉTICO

Adiós

¿Me preguntas qué quiero mientras tiernas lágrimas brotan de tus ojos acastañados fijando tus pupilas en las mías? ¿Cómo despedirme si te veo llorar y juré darte felicidad? Hubo momentos donde rezumaba amor en nuestros pechos, voz in crescendo , manos entrelazadas, juntos nuestros alientos. Hilaridad y llantos compartidos, frenesí y delirios, sustantivos y verbos. La impaciencia del corazón de no conocer su camino, la prosa desdibujada de su bosquejo, las tiernas palabras que quedaron en el viento. Sí, hubo momentos donde nuestro amor era pámpanos, y llegó a ser vid. Mas carámbanos en noches de invierno como espada sangrienta por maldecidos verbos apuñalaban mi pecho. Ahora somos dos conocidos que si se ven se sonreirán, y cada uno por su camino. Hemos sentido la hiel del sendero que tomamos una vez, para no volver. Ahora que sólo somos dos individuos, qué encuentres a aquél con quien compartirás la ambrosía y néctar, aquél que esparza semillas en tu campo. No hay mejor deseo que aquellos que atraviesan lo más recóndito del alma, y los míos atraviesan su infinito, y tal vez, tal vez, en otra vida seremos aquello que alguna vez lo pensamos y quisimos.
Publicado originalmente el 21 de agosto de 2024.
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