ARCHIVO POÉTICO

Desgraciadas sean las banderas

Desgraciadas sean las banderas y los nacionalismos que los gobiernos crean. Desgraciado aquél mandatario: un asesino de cuello blanco. Desgraciados todos aquellos que guardan silencio y ven brotar la sangre sobre el concreto. Desgraciada la ideología que aglutina el fanatismo en la mayoría. Desgraciado quien se beneficia del cuchillo y del plomo de los milicos para oprimir las voces de la libertad, callándola, mancillándola. Desgraciadas sean las banderas, desgraciadas mil veces sean: el hombre es hombre y los colores que flamean no marcan diferencia.
Publicado originalmente el 20 de febrero de 2014.
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