ARCHIVO POÉTICO

Jardín en tus pupilas

Bienaventurados mis ojos que te aprecian con respeto y benevolencia, te veo y una miríada de estrellas se alinean en el firmamento, rielando sobre tus verdes pupilas, la cámara acierta. Fijo mis pupilas en las tuyas, que son verdes como las de Minerva, y dulces escalofríos recorren sobre mí sin tu voluntad, sin que lo sepas. La tensión crece en mí, siento que el palpitar de mi corazón, de alguna forma va en armonía con el tuyo, o así yo lo imagino, para no enloquecer de dolor y rechazo, ¡Te pienso tanto! Un éxtasis tan radiante se apodera sobre mí al verte, y guardo la imagen de tu rostro en mi memoria para verte entre las sombras que ella evoca. Tu voz es dulce melodía, y tu sonrisa más hermosa que cualquier poesía. Me desarmas, sin que lo sepas, sin tu voluntad, es algo que en mí naturalmente se da. Irradias vibraciones de dulzura y paz, y tus ojos reflejan un jardín primaveral. Es un placer verte, es un placer saber que en este mundo estás. Y no, no sabrás mis palabras, ni te imaginarás, si algún día las lees, que por ti están, mi musa, mi paz.
Publicado originalmente el 5 de enero de 2026.
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