ARCHIVO POÉTICO

Suspirar

¿Qué cruza por tu mente, amor mío? ¿Qué mal presagio te ha envenenado? Mira ¿Sabes qué es? Es mi mano que se entrelaza entre la tuya. ¿Me sientes? Flor de primavera, te amo como la ola a la playa, y la arena al agua salada. Son lágrimas que vierten de mi, no de algún triste recuerdo: es la emoción de que digas: solo para un hombre soy. Camino por las calles, me pregunto que quiero. ¿Soledad? ¿Vanagloriarme de falsos profetas que hablan de solteros que se respetan? Camino, y pienso: si existen dos sexos, es porque ambos deben complementar. Hemos compartido cartas. Palabras tuyas que he aprendido a acariciar. Mi mujercita de porcelana, alejad los fuegos fastuos que te quieren llevar. Caminamos al agua, la mar canta sus olas bramar. Nos purifica, y en ella nos hundimos, al fondo del mar. ¿Ves? Somos inmortales. Decidme ¿Le temes a la inmortalidad? Un beso no es nada más que aquello que nuestra alma quiere expresar. Por eso se nos hincha el pecho. Y los escalofríos, no es nada menos lo que nuestro ser desea aceptar. Son húmedos. Tus brazos en mi cuello para un beso a esperar. Mas tu me alcanzas, antes que pueda llegar. Y ahí, siendo testigo el cielo, en un cálido beso, dejamos al alma desfogar . ¿Escuchas unas campanas? ¿Qué será? Nos acercamos al ruido, y una pareja ruiseñosa recibe arroz, y pienso, falto yo. Me miras, tus mejillas son de carmín, tus labios también ¿Piensas lo mismo que yo? Me despierto, ha sido un sueño. Mi brazo rodea tu cintura, duermes apaciblemente. Te beso la mejilla, y suspiro...
Publicado originalmente el 24 de diciembre de 2012.
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