ARCHIVO POÉTICO

Trémula e indefensa

Una lágrima que se disuelve en el vacío, un llanto que me turba al oírla a ella trémula e indefensa. Me turba el hecho de no poder abrazarla y consolarla en esa tarde cuyas nubes grises ensombrecían aun más el cristal que formaba aquel rocío que descendía de sus blancas mejillas. Si pudiera en mis brazos estrecharla, le enjuagaría sus lágrimas y le colmaría el llanto. Si pudiera de cerca sentirla, no vacilaría en acariciar sus adoradas mejillas, cuando son rodeadas por lágrimas que le ahogan el pecho si intenta apaciguarlas. Ella ha dejado una marcada huella dentro de mí, por eso su tan solo existencia no me es ajena. No quiero que llore y se le amargue su dulzura tierna, sino que sonría y que sus mejlillas sean de carmín encendidas. Quiero muchas cosas ofrecerle, si tan solo ella me lo permite, rebozaría ella de alegría con todo lo que puedo entregarle, por ser ella cálida, juguetona y tímida. Su pupila café se vuelve cristalina con la amarga lágrima que enturbia el prospecto de su vida. No llores , vida mía, que nada ganas amargándote en la noche fría, más bien disfrútala que es exquisita. No llores, que no quisiera que la sal forme un coral en los mares donde tus lágrimas van a parar...
Publicado originalmente el 25 de septiembre de 2010.
amorpoesíapoemaspensamientos
← Volver al archivo