ARCHIVO POÉTICO

UNA TERRIBLE PESADILLA

La tormenta se acerca y empuña con sus rayos la tierra. La electrifica y siembra sal por el camino que deja Siembro sal y me perturba el hecho que con tanto esfuerzo no crece la semilla que no germina No germina por errores que he hecho, y por eso me arrepiento, por todo lo dicho y hecho, si tan solo la estupidez pudiera encotrar su camino en algún trecho que no encuetro. No sé en que se haya todo esto, pero sé que con esfuerzo lograré que germine la semilla que con alma y cuerpo sembré en el corazón de aquella mujer. Si es que la sembré... Me dicen principito por cuestionar el cauce de todo esto, porque no sé por donde fluctúa la rivea que fecunda el fértil suelo. Si tan sólo supieras como duele el cuestionar si aquello que sembré planeándolo por meses enteros, si germinará a pesar de tu timidez en tu más íntimo pensamiento. Escribo estos versos con la esperanza que lo mío tenga la reciprocidad que tanto anhelo, ya que no quiero que esto se convierte en algún lamento. No quiero lamentos, sno la dicha por la cual los poetas escriben con el arduo esfuerzo sus versos que prenden fuego. Quiero iluminar aquel corazón que tanto me cuesta conquistar, porque en ella yo pienso, y el rayo que no siembre sal, sino algún tallo del cual la flor nacerá. Así como en la primavera la vida se renueva, tu solo pensar llena de entusiasmo mi soledad. Las lágrimas afloran, mas no por tristeza, sino por angustia del no saber si esta barca se detendrá, matando ilusiones que el tiempo ha tejido con tanto esmero. Quiero una oportunidad para contigo estar, deseo tantas cosas que no me atrevo a mencionar, porque no quiero presionarte ni atemorizarte. Y me despido para dormir y ver si alguna respuesta cuando me levane encontraré, porque eso dará la satisfacción que mis errores pueden ser limpiados, mas no borrados...
Publicado originalmente el 25 de septiembre de 2010.
amorpoesíapoemaspensamientos
← Volver al archivo