ARCHIVO POÉTICO

Valle de centeno.

Quisiera estar en la cima, Oler sus perfumes, Bañarme en su lluvia, Beber el rocío que deja En sus pétalos; seda que acaricia piel desnuda. La hierba reviste el aroma, mojada, Encabeza la marcha. Un mirto Donde palomas anidan, una flor Blanca que las oculta, las embriaga. La hojarasca un colchón, y bajo Las frondosas hojas del guayacán Beso el vino, y en tu cuerpo me Arrimo. En los campos que eran desiertos, Siembro fértiles valles de centeno. Ahí estás, valle, con tu forma Ondulada, un alimento al alma.
Publicado originalmente el 24 de octubre de 2011.
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